Si tu pértiga se ha quedado fija o gira en falso, sigue esta guía paso a paso para desbloquearla y dejarla como nueva.
- Limpieza a fondo y desbloqueo mecánico Antes de aplicar fuerza bruta y arriesgarte a doblar el aluminio, intenta eliminar los sedimentos que actúan como lija dentro del mecanismo:
Inmersión y agitación: Introduce la pértiga en el agua de la piscina y muévela vigorosamente de un lado a otro. El flujo de agua ayuda a disolver y arrastrar los granos de arena o los restos de cloro incrustados.
El truco del golpe seco: Si la suciedad ha hecho que las piezas se "suelden", coloca la pértiga en posición vertical. Dale unos golpes suaves pero firmes contra el suelo (protegiendo la punta si es necesario) mientras aplicas una ligera fuerza de torsión para intentar girarla.
- Lubricación (¡Sin dañar el plástico!) Si el agua no es suficiente, necesitas reducir la fricción en la zona de la rosca o la abrazadera:
Aplica unas gotas de aceite lubricante en spray (como WD-40) o, en su defecto, un poco de jabón líquido para vajillas directamente en la junta.
Deja que el producto actúe durante unos minutos para que penetre bien en las ranuras.
Sujeta con firmeza ambos tramos y vuelve a intentar el giro.
- Revisión y limpieza de la pieza excéntrica (El freno) El corazón del sistema telescópico es una pequeña pieza excéntrica interna que hace de freno al girar el tubo. Si esta pieza se desplaza, se llena de cal o se rompe, el mango quedará totalmente trabado o girará en falso sin apretar.
Desarmado: Desenrosca por completo la tapa o abrazadera superior del tramo exterior.
Extracción: Extrae con cuidado el tubo interno para exponer el mecanismo de freno.
Limpieza: Enjuaga a fondo tanto la pieza plástica como el interior del tubo con agua limpia para eliminar cualquier rastro de sarro.
- Diagnóstico final: ¿Reparar o reemplazar? Si tras realizar la limpieza el mecanismo sigue sin funcionar, lo más probable es que la pieza excéntrica de plástico se haya deformado o partido debido al uso.
Nota útil: ¡No cambies toda la pértiga! En la mayoría de las tiendas especializadas en piscinas venden kits de recambio para estas piezas internas por muy poco dinero.
Mantenimiento preventivo para el futuro Para evitar que el barral se vuelva a atascar, adopta estos dos sencillos hábitos:
Aclara con agua dulce: Enjuaga la pértiga tras cada sesión de limpieza para eliminar el cloro residual y la sal.
Guárdala floja: No dejes la pértiga almacenada con el cierre apretado al máximo; mantenerla ligeramente suelta evita que el plástico se deforme por la presión constante.